sábado, 23 de abril de 2011

Soy perfeccionista. Le agrada. No lo sabe.

El no, já. ¿Lo malo? Lejos, nada más que eso. Es como una biblioteca llena de libros acomodados por color, tamaño y hasta fecha de publicación. Soy perfeccionista, y por suerte tengo esa biblioteca perfectamente acomodada en algún lugar del mundo. Yo se donde y amo verla.






Tu gran virtud es poder parar mi tiempo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario